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EL ARTE DEL INSULTO

Hoy, como siempre, vivimos en una sociedad de abusones y desaprensivos, de hipócritas, iluminados, beaturrones y oportunistas que intentarán llevar el agua a su molino mediante la hábil manipulación de buenas intenciones y la explotación de nuestra mala conciencia. Por ello, el insulto es la mejor arma que tiene la gente corriente para defenderse contra los incesantes esfuerzos de todas las esferas del poder por imponerle ideas preconcebidas y hábitos de conducta controlables.

¿Quién no ha insultado nunca a nadie? ¿Quién no se ha quedado dudando a la hora de elegir el insulto más adecuado para la situación? ¿Y quién no se ha arrepentido de haber optado por un improperio banal y desgastado? Estas preguntas, como otras parecidas que podrían formularse, apuntan a la importancia del insulto en el acervo léxico de cualquier lengua, y a la sutileza de matices que, por su efecto en el destinatario, distingue expresiones injuriosas en apariencia sinónimas. El presente tratado, que aúna rigor y amenidad, nos ofrece un amplio estudio de los campos semánticos fundamentales del insulto en español, enriquecido con numerosísimos ejemplos en nuestra lengua y en algunas otras.

La sociedad tiene, al parecer, una inagotable y estúpida capacidad de caer en las trampas que los listos de siempre intentan tenderle. Todo avance social va acompañado de la creación y explotación de un sentimiento de culpa por los atropellos anteriores. Una legión de oportunistas está siempre lista para subirse al carro de los nuevos aires, convirtiéndose en represores y tratando de capitalizar los avances sociales para su medro personal y, también, para satisfacer el eterno deseo de fastidiar a los demás con prohibiciones hipócritas.

Frente a ellos, frente a la mojigatería, frente a la ñoñez, frente a la estupidez consumada, desde lo más profundo de la rebeldía popular surge el insulto, fustigador de vicios, desmontador de falsas buenas intenciones, desvelador de las miserias humanas. Frente al anatema sit de los represores ideológicos y lingüísticos, el insulto muestra una saludable y democrática capacidad de ser iconoclasta e irreverente. La tribu puede caer periódicamente en nuevas neurosis colectivas y hábitos absurdos, Anteayer la inquisición, ayer la moralina de la lucha de clases, hoy la lucha de los sexos y de las minorías. Contra ellos, contra la represión y, sobre todo, contra la autorrepresión, el arma secreta, que no puede ser anulada ni erradicada: el insulto.

Los autores:

Juan de Dios Luque Durán (Granada, 1947), profesor titular en la Universidad de Granada, es autor de varios libros y numerosos artículos sobre las más diversas cuestiones lingüísticas (historiografía lingüística, léxico, gramática, tipología).

Antonio Pamies Bertran (Praga, 1956), profesor titular en la Universidad de Granada, es autor de varios artículos y libros sobre diversas cuestiones lingüísticas (fonética, prosodia, traducción, lexicología).

Franciscojosé Manjón Pozas (Úbeda, 1973), Profesor asociado titular en la Universidad de Granada, es autor de varios artículos y libros sobre tipología lingüística.

El arte del insulto, de Juan de Dios Luque, Antonio Pamies y Fco. José Manjón.
Ediciones Península, S.A. 1997. 204 pág.
ISBN 84-8307-057-X