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CONFLICTO IGLESIA ESTADO. ESPAÑA 1808-1975

De vez en cuando conviene releer textos antiguos. Este es un libro curioso que permite escudriñar lo falsas que son las actuales palabras epicopales. Publicado en la época más "progresista" de la Iglesia española, escrito por un tal Francisco Gil Delgado, cura "progre" donde los haya, nos muestra una visión aparentemente avanzada de las conflictivas relaciones Iglesia-Estado desde 1808 hasta 1975.

Digo que es aparentemente progre, porque, si bien publicita datos que la Iglesia preferiría no publicitar, como es la pastoral colectiva de 1937 inspirada por Gomá, lo hace para defenderla de los ataques que había generado. ¿Cómo la defiende? Pues diciendo que el documento es mucho más una queja contra la República que un elogio al movimiento nacional, cuyas tropelías excusa destacando algún párrafo suelto de la carta: "Tiene toda guerra sus excesos; los habrá tenido, sin duda, el movimiento nacional; nadie se defiende con total serenidad de las locas arremetidas de un enemigo sin entrañas [...] Cotéjese la doctrina de Santo Tomás sobre el derecho a la resistencia y falle cada cual en su justo juicio...".

Hay que tener cara para decir mentiras del siguiente calibre: "...la Iglesia, a pesar de su espíritu de paz y de no haber querido la guerra ni haber colaborado en ella..."; la Iglesia "no se haría solidaria de conductas, tendencias o intenciones que [...] pudiesen desnaturalizar la noble fisonomía del movimiento nacional..."; el bando nacional era "la fuerza que debía reducir a la impotencia a los enemigos de Dios...", etc.

A continuación, después de justificar la actitud de la Iglesia durante la guerra, llega el lado progre del autor y se atreve a lanzar una crítica. Pero, ¿qué es lo que critica? ¿que los obispos sacaran a mear a Franco bajo palio? ¿que en todas las catedrales de España figurase una inscripción recordando a solo una parte de los muertos en la guerra? ¿que los curas denunciasen a los descreídos como desafectos al régimen? No, eso no lo critica el autor "progre". ¿Qué critica entonces? Pensad un poco... ¿No lo adicináis? Pues os lo voy a decir: que la Iglesia hablase poco, que guardase 11 años de silencio.

Qué casualidad que durante esos 11 años de silencio se cometió un número infinitamente mayor de crímenes y tropelías que durante el período republicano, que tantas veces habían criticado. Al acabar la guerra se siguió matando, torturando y depurando. Esto lo digo yo, porque el autor no se lamenta de que la Iglesia callase para no condena tanta abyección, sino de los 11 años de ausencia de magisterio episcopal. ¡Manda huevos! que diría Trillo, el opusiano.

Este libro refleja el pensamiento de la parte más progre de la época más progre de la Iglesia, o sea, la de Tarancón. ¿Comprendéis ahora por qué ven Rouco y sus secuaces a tanto Calígula en la Moncloa?

Francisco Gil Delgado. "Conflicto Iglesia-Estado - España 1808-1975"
Sedmay Ediciones. 1975. 360 págs. Ilustraciones.
ISBN: 84-7380-039-7