CONTROVERSIA EN TORNO A LOS OJOS MARAVILLOSOS DE LA VIRGEN DE GUADALUPE

Hace poco tiempo, se produjo un interesante debate entre el franciscano R.A. y el profesor Galeno Zalán, ambos mexicanos, a propósito de los "milagrosos" portentos infinitesimales que se descubrieron en los ojos de la Virgen de Guadalupe; algunos "científicos" llegaron a "ver", retratados en la pupila del ojo izquierdo, a Juan Diego, al mismísimo obispo Zumárraga, a familias enteras e incluso al bueno de D. Benito Pérez Galdós, (ver foto de la izquierda). Agradecemos al profesor que nos haya autorizado la reproducción del presente texto.

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CARTA DEL FRANCISCANO (respetamos su ortografía):

PAZ Y BIEN. Hermanos en Cristo Jesús.

Galeno Zalán un abrazo fraterno espero que me entienda lo que quiero yo exponer. Amigo sabia usted que la figura de la virgen de Guadalupe fue estampada y no pintada, y que los científicos no se explican como se a conservado tan bien a través de los siglos sin que esta estuviese resguardada de la intemperie, si más le recuerdo que para pintar cualquier superficie esta necesita una preparación con una base y la figura de la virgen de Guadalupe no la tiene. También en el ojo derecho de dicha imagen aparece la figura de un hombre la cual se supone es la de Juan Diego, explíqueme como puede ser esto posible si en la época en que ocurrió esto no existía la micro pintura, esto lo pueden comprobar estudios muy rigurosos que a echo la Iglesia católica al respecto de todo lo concerniente a la aparición de la virgen de Guadalupe.

Se despide su hermano menor y servidor de ustedes mis señores.

R.A. Perteneciente a la Orden Fraciscana Seglar O.F.S

Paz y Bien

RESPUESTA DE GALENO ZALÁN

Estimado don R.A.

La respuesta a sus observaciones la remití ayer al foro que abrí titulado "Las guadalupanas: la de Extremadura y la del Tepeyac", pero ha sido borrada por la intolerancia de los censores. Dado el caso que carecen de argumentos para rebatirme, optan por el expediente de borrar mis mensajes.

Usted se dirige a mi y me dice: "amigo sabía usted que la figura de la virgen de Guadalupe fue estampada y no pintada, y que los científicos no se explican como se a conservado tan bien a través de los siglos sin que esta estuviese resguardada de la intemperie, si más le recuerdo que para pintar cualquier superficie esta necesita una preparación con una base y la figura de la virgen de Guadalupe no la tiene."

Respuesta: Claro que conozco todas esas fantasías que se han urdido en torno a la imagen de la virgen de Guadalupe. Tengo muchos años estudiando el fenómeno guadalupano. En cuanto a que fue estampada y no pintada yo le pregunto: ¿Ha leído usted el sermón pronunciado el 8 de septiembre de 1556 en la capilla de San José por fray Francisco de Bustamante, provincial de la orden franciscana, ante el virrey, audiencia y vecinos principales de la ciudad de México, en la que el padre Bustamante truena contra el culto guadalupano y declara que la imagen fue pintada por el indio Marcos Cipac de Aquino?

Si la imagen de la tela apareció milagrosamente, entonces es necesario reforzar la creencia en tal prodigio y, en ese sentido, la Iglesia mexicana ha dirigido sus esfuerzos. Si no puede mostrar pruebas documentales de las apariciones, tiene el recurso de dirigirse a la fe del carbonero que profesa gran parte de sus fieles. A falta de documentos: la milagrería.

Dice usted: "...si más le recuerdo que para pintar cualquier superficie esta necesita una preparación con una base y la virgen de Guadalupe no la tiene".

Respuesta: El 30 de abril de 1751 un grupo de pintores examinó el supuesto ayate, entre estos estaba el celebre don Miguel Cabrera; dadas las circunstancias y la presión eclesial no pudieron menos que hablar maravillas de la imagen. No repararon en los defectos que se pueden notar a simple vista como es que las filigranas doradas del vestido están pintadas como en una superficie lisa y las estrellas no respetan los pliegues del manto. Aparecen como sobrepuestas. El insigne intelectual mexicano Dr. José Ignacio Bartolache y Díaz de Posadas hizo practicar un segundo examen por pintores el 25 de enero de 1787 en presencia del entonces abad. Dice Icazbalceta que: "...Las declaraciones de estos facultativos discrepan ya bastante de lo que habían asentado los antiguos. El tosco ayate de maguey se convirtió en una fina manta de la palma de iczotl, aseguraron que tenía aparejo, negaron algunas particularidades aseguradas por Cabrera, y, en fin, preguntados si supuestas las reglas de su facultad, y prescindiendo de toda pasión o engaño, tienen por milagrosamente pintada esta imagen respondieron: 'que sí en cuanto a lo sustancial y primitivo que consideran en cuanto a nuestra santa imagen, pero no en cuanto a ciertos retoques y rasgos, que, sin dejar duda, demuestran haber sido ejecutados por manos atrevidas. Grande es la distancia entre el entusiasmo de Cabrera y las frías reticencias de los pintores de Bartolache." (Carta de don Joaquín García Icazbalceta al Arzobispo Primado de México don Pelagio Antonio de Lavastida y Dávalos; de octubre de 1883).

¿Por qué Cabrera y compañeros no vieron, en 1751, los defectos de la pintura que otro grupo de pintores advirtieron en 1787? Como puede usted ver, la tela tiene aparejo: fue imprimada para pintar en ella. Estudios recientes lo confirman, como el realizado por el conservador de arte Sol Rosales a petición de don Guillermo Shulemburg cuando era abad de la Basílica. ¿Sabía usted que hace un poco más de cien años la Virgen lucía sobre su cabeza una corona la cual ha desaparecido?.

Usted dice: También en el ojo derecho de dicha imagen aparece la figura de un hombre la cual se supone es la de Juan Diego, explíqueme como puede ser esto posible si en la época en que ocurrió esto no existía la micro pintura.

Respuesta: Claro que se lo explico: la fantasía de los fabuladores no tiene límites.

Usted se quedó corto al hablarnos de la presencia de la figura de un hombre en sólo uno de los ojos. Los "científicos" a los que usted se refiere nos hablan hasta de 13 personajes reflejados en cada uno de los ojos. Y asómbrese: uno de los personajes reflejados es nada menos que el obispo Zumárraga. Cuando Zumárraga fue obispo no existía el culto guadalupano en México, éste surgió durante el mandato del segundo Arzobispo monseñor Alonso de Montúfar. Zumárraga murió en 1547 y el culto a Nuestra Señora de Guadalupe se inicia en 1555 o 1556.

Se han dicho tantas sandeces de la imagen con el más cínico desparpajo y falta de respeto para el creyente y para la misma Virgen.

Pues bien, chúpese esta: "Por computadora el Dr. Aste agranda la imagen de la pupila del ojo derecho e izquierdo en forma digitalizada, y descubre doce personas que están siendo observadas por los ojos de la Imagen de la Virgen de Guadalupe. Pero allí no termina la sorpresa, ya que al agrandar la pupila del Obispo Juan de Zumarraga otras mil veces más, o sea 1 milímetro de la imagen se agranda primero 2500 veces y luego la pupila del obispo 1000 veces más y allí aparece nuevamente la imagen del indio Juan Diego mostrando la Tilma con la Imagen de la Virgen de Guadalupe, retratada en los ojos del obispo... O sea que esta imagen se observa en el tamaño de un cuarto de micrón, que es la cuarta parte de un millonésimo de milímetro".

Comentario: No se midieron. Estoy seguro que no existe computadora con tal poder de resolución ¿Verdad que la estulticia humana no tiene límites? ¿Se fijó usted bien lo que acaba de leer? En los ojos de la Virgen se percibe la figura de 12 personas, una de ellas es el obispo Zumárraga; en los ojos de Zumárraga, a su vez, aparece la imagen de Juan Diego del tamaño de una cuarta parte de un millonésimo de milímetro.

Estos despropósitos los puede usted encontrar en el artículo La Tilma de Juan Diego en esta misma página de Catholic.net.

Y eso no es nada, chupaos esta otra: "En el año 1956 el oftalmólogo Dr. Torruela Bueno descubre que al acercarse al ojo para realizarle un fondo de ojo, la pupila se cierra y al apartar la luz se dilata nuevamente, como si fuera el ojo humano de una persona viva... Al acercar el lente para hacer un fondo de ojo, observaron una vez más que con la luz la pupila se contraía y al retirarla se dilataba nuevamente".

Comentario: Y aún hay más para el asombro de los crédulos y regocijo de los incrédulos: "También descubren que la tilma conserva sin ninguna explicación la temperatura del cuerpo humano, de alrededor de 36,6 a 37º".

"También un ginecólogo, al colocar el estetoscopio debajo de la cinta de armiño donde se ve que la Virgen se encuentra encinta, se da cuenta que siente ruidos de latidos rítmicos. Los cuenta y se lleva la sorpresa de que son de 115 a 120 pulsos en un minuto, que vienen a ser los latidos del corazón del Niño Jesús, y corresponden en dicha cantidad a los de un niño real."

Comentario: ¿Quién en su sano juicio puede creer semejantes mentiras? ¿No le parece a usted que aquí hay una falta de respeto para la Madre de Cristo y para Dios mismo? Además es una afrenta para la inteligencia de más de 1200 Millones de personas que en el mundo profesan a la religión católica.

Ya casi para finalizar nos vienen con el cuento de los colores que flotan sobre la tela sin tocarla. Nos hablan que los "científicos de la NASA" no encontraron en la pintura colores de origen vegetal, ni mineral, ni animal, ni trazos de pincel, por lo que se deduce que la pintura no es de origen conocido".

¡Por Dios! Eso es esoterismo puro.

¿Cómo es posible que los sabios de la NASA no encontraron los añadidos y retoques que según afirmaron, en 1787, los pintores de Bartolache habían sido ejecutados por manos atrevidas? Con tantos recursos técnicos de los físicos de la NASA no pudieron notar la pintura con la que fue tapada la corona que, en 1895, aún lucía en su cabeza la Virgen de Guadalupe. Ni pudieron detectar los repintes que, en 1947, el restaurador de arte don José Antonio Flores Gómez hiciera a la imagen por ordenes del entonces abad de la Basílica monseñor Feliciano Cortés. Ni la restauración a la tela que, 26 años después, en 1973, hiciera el mismo restaurador a petición de don Guillermo Shulenburg entonces abad de Guadalupe. Es necesario recalcar que el lienzo sobre la que está pintada la imagen no es de ixtle como falsamente se afirma, sino de una trama de cáñamo y lino. Por cierto, los pigmentos minerales y vegetales que han utilizado en distintas épocas los restauradores, no son nada celestiales. Don Guillermo Shulenburg cuando era abad de la Basílica ordenó al Sr. Sol Rosales, conservador de arte del Instituto Nacional de Bellas Artes, que hiciera unos estudios a la imagen. De sus análisis resulta que es una pintura al temple en que se utilizaron pigmentos minerales y animales como la cochinilla en el caso de los colores grana y púrpura. De la tela dijo que es una trama de cáñamo y lino y es de la misma naturaleza de la que se usaba en las velas de los bergantines.

Shulenburg, abad de la Basílica por 33 años, declaró tajante y contundentemente que el "ayate" jamás estuvo a disposición de la NASA. La competencia de la NASA es la astrofísica, no andar investigando milagros.

Usted dice: ...esto lo pueden comprobar estudios muy rigurosos que a echo (sic) la Iglesia católica al respecto de todo lo concerniente a la aparición de la virgen de Guadalupe.

Lo que ha caracterizado al afer guadalupano es precisamente la falta de rigor con la cual ha procedido la Iglesia desde el principio.

Le saluda con afecto.

GALENO ZALÁN