¿QUÉ PRETENDE ROMA, SU REY Y SUS PRÍNCIPES?

No debemos dejar de lado, como premisa, que El Vaticano es una ciudad-estado soberana que, al igual que todos los estados del mundo libre, tiene su gobierno. Este gobierno es un poco peculiar, ya que "el rey" solo es una ficha que, sin duda alguna, se mueve al son que sus "príncipes" le ordenan. Existe un dicasterio formado por los ministros y presidido por el Secretario de Estado. "El rey" es la voz cantante que dice lo que sus 12 ministros le indican y es nombrado por 165 "príncipes", a quienes debe absoluta fidelidad, y cuyo compromiso es no decir nada sin la aprobación de ellos. A este "rey", embajador de ese minúsculo estado, el concilio ecuménico Vaticano I le otorgó nada más y nada menos que el don de la infalibilidad en cuestiones de fe y dogma.

Todos esos "príncipes" se dedican, entre otras cosas, a recuperar el tiempo y el espacio perdido desde la aparición del diablo mismo: "Internet". Este medio de información masiva sin ningún tipo de restricción no es manejable en occidente. Peor en oriente, donde su poder económico le permite hacer primar sus posturas a cambio de algunas cifras interesantes en publicidad o similares, esto desde luego por tener las industrias regadas por el mundo.

Ahora vuelven sus ojos a América Latina y los países del tercer mundo, que, en una forma desbocada y sin orientación o preparación previa, ingresan al mundo cibernauta e inician el conocimiento de verdades ocultas por ese minúsculo estado desde siempre. Ahora que ya no pueden controlar nada, no ha tardado en aparecer algún que otro "curita diosesito" romano envuelto en pornografía infantil. No han podido callar sus escándalos de pederastia, pues están a un solo "ENTER" de distancia de todo cibernauta.

Difícil será, mas no imposible, para el "rey infalible", decir que navegar en Internet "es pecado", pues aún retumba su voz en el mundo declarando que masturbarse es pecado mortal y, claro, por ende, de confesión y absolución por los "curas diosesitos" "juzgadores y sentenciadores". Si por acaso se masturbó antes de morir en un accidente, al infierno directo, pues los pecados mortales son de confesión y como la muerte se presentó antes de que uno de esos "curas diosesitos" pudiera juzgar y sentenciar la absolución, siguen atados en el cielo, en el que "Dios carne" anota todos nuestros errores, pecados, omisiones, etc. para castigarnos en el más llameante y caluroso de los círculos infernales.

Hay un Santo en México de proporciones totalmente calculables a sus ingresos. Se trata de Juan Diego, un indio que, según ellos, recibió orden directa de Maria para erigir su templo de veneración; un indio que no existe en los anales de ninguna historia, ni siquiera en el del mismo cardenal que vio aquel milagro, pero que les era imprescindible para recuperar al pueblo pobre y explotado de esa nación que, en millones que son, diezman por ende millones.

Milagro o no, es poco relevante; explotación si es relevante. ¿Cuántos millones de visitantes van a la catedral? A dólar por visita son millones de dólares que reciben para su banco y para su fastuosa vida.

Debían recuperar una confianza perdida ante los execrables crímenes de San Marcialito Macielito, un escándalo de proporciones incalculables para los creyentes, ya que se derrumbaba la creencia en curas célibes y castos, cuya sexualidad manejan con la abstinencia total, y que constituyen una casta que actúa muy lejos de los votos de pobreza raya la riqueza y la opulencia de su verdad encubierta.

¿Qué desea de España el Papa?

Creímos que las trincheras nazis estaban ya muy lejos de nuestro mundo, más este "rey", de voz y caminar cadenciosos, nos demuestra lo contrario al exigir una trinchera con todos las comodidades de la vida moderna, incluyendo ambiente climatizado y vidrios antibala. No podía ser de otra manera para quien sirvió al dios Hitler, defendiéndole en las trincheras del ejército nazi, protagonista de las acciones más abyectas desde que el hombre es hombre.

Viene a España a salvar la familia, viene a España a luchar contra el aborto; viene a España a evitar la eutanasia de los que nacieron dignos y desean morir dignos; viene a España a evitar las bodas entre personas del mismo sexo (con lo fácil que ellos lo tienen: colegios, seminarios y universidades, niños, jovenes, adultos, todo el menú); viene a España a acrecentar "las vocaciones", tan venidas a menos por la falta de homosexuales tapados, porque hoy los homosexuales laicos son libres y viven la verdad de la sexualidad sin pecado y, a diferencia de los clérigos, sin violar inocencias que no les pertenecen; viene a España a pasear su señorío, a exhibir su voz y su caminar cadenciosos como si fuésemos a un desfile de modas en Paris; viene a enseñar sus joyas de pecho y manos; viene a enseñar cómo es de humilde en su trinchera de cristal; viene a España a enseñar el séquito de oro y púrpura que le sigue, tratando de que la gente se trague aquello de que es infalible y de predicar la humildad rodeado de un lujo insultante.

No es necesario preguntar por qué se viste de blanco, la respuesta es porque es un sepulcro blanqueado. Si usa sotana hasta los pies es para esconder la verdadera asquerosidad de su vida. Se rodea de un lujo descomunal para mostrar al mundo el poder que detenta y de un numerosísimo séquito porque es el mejor modo de "convencer" al personal de "lo conveniente" que resulta rendirle pleitesía.

Cierro el artículo con algunas preguntas que se me quedaban en el tintero. Son preguntas pequeñas, cuyas respuestas no están en el archivo secreto del minúsculo reino y que nunca serán capaces de contestar por muy infalibles que se consideren:

¿Qué es pecado?
¿Qué pecado cometí para que antes de nacer estuviese condenado?
¿Cuál fue el pecado original?
¿Por qué los guardias Suizos deben ser solteros y menores de 25 años?
¿Por qué ese minúsculo estado es solo poblado por hombres?
¿Por qué son sacerdotes jovencitos y atractivos los secretarios de los prelados?
¿Por qué los homosexuales laicos son perseguidos y los religiosos tapados?
¿Por qué el conclave es cerrado y hablan del Paráclito, si el humo de "habemus papam" es de papel del hombre?
¿Por qué no se elimina el internado en los seminarios?

Bueno por hoy creo no más, esperemos que la voz y el caminar cadencioso del señorío del poder terreno, el oro y el oropel mueran rápido y el mundo logre vivir una verdad nueva en el amor, los valores vivos de Dios y no de los romanos.

Jose Antonio Tavera. Junio 2006