RELIQUIAS (2ª parte)

Pero sin lugar a dudas las reliquias más veneradas (y seguramente las más confusas) son las que hacen referencia a la Virgen María, a los discípulos y sus contemporaneos y al mismísimo Cristo.




Quizás la reliquia que causa una mayor controversia sea la Sábana Santa de Turín, en la que, según algunas personas estuvo envuelto Jesús de Nazaret después de su Crucifixión. Y es que la Sábana Santa de Turín ha desatado grandes revuelos debido a su extrañeza. Tan es así que hasta la NASA solicitó fragmentos de la misma a las autoridades pertinentes para tratar de autenificarla mediante la prueba del Carbono 14. Según algunos, la prueba fué inconcluyente ya que al haber estado expuesta a varios incendios la prueba del 14 no puede revelar la auténtica procedencia del lino con el que está tejida, según otros se demostró claramente que no es auténtica ya que la prueba resolvía claramente que el lino utilizado para tejerla es del siglo IX.



En cualquier caso, la sábana sacó a la luz una reliquia mucho más valiosa, Incorruptus Ladillorum (la ladilla Incorrupta). Es tal la grandeza de esta reliquia, que el Vaticano asustado ante la posibilidad de que se clonase a Cristo de las células humanas encontradas en el cuerpo de la ladilla, decidió que el Papa, máxima autoridad Católica, debía ser el encargado de su custodia, y desde entonces el Papa lleva la carga de cuidar al venerado animalito. Dicen las malas lenguas que el Santo Padre la lleva encima todo el tiempo, pero esto, sin duda, no se ha podido demostrar.

Sin duda alguna, la reliquia más confusa, en la que se basa el Vaticano para seguir defendiendo la inmaculada concepción de María, es el Santo Himen, si bien nunca se ha demostrado su autenticidad ya que son 5 los supuestos recuerdos legados por la virgen, aunque sin duda, el que parece más verídico es el que se encuentra en la parroquia de Santa María la Clueca, de Huesca. Los estudiosos dicen que es el único que presenta sintomas de ser auténtico, ya que han encontrado restos de ADN de paloma. Es conocido por todos, que el Espíritu Santo es representado con la figura de la paloma, y fué (supuestamente claro) éste el encargado de fecundar a la Virgen.

No menos importante, y tambien relativo a la madre de sandios es el Santo Juanete, venerado ya por los primeros católicos. Reza la leyenda, que en el lecho del dolor, Jesús le dijo a su madre desde la cruz, madré ahí tienes a tu juanete, juanete ahí tienes a tu madre.